Es momento de dar verdadero sentido a mi blog. A partir de ahora este espacio estará dedicado principalmente a temas que levanten polémica entre la sociedad española (especialmente),trataré de mostrar las distintas posturas frente a las mismas y de dar un poco de sentido a esos problemas. Por lo tanto los temas de la actualidad que levanten cierto debate solcial serán el ingrediente más importante de este blog.

Si echamos un vistazo a los últimos sucesos que invaden la actualidad nos daremos cuenta de que ¡los botellones siguen siendo noticia! No hay más que ver la cantidad de espacio público que ocupa este tema.Con los últimos incidentes registrados en Girona los botellones siguen en el punto de mira.
¿Se debe a una moda potenciada por los medios de comunicación? la verdad es que la importancia dada por algunos de ellos han despertado en los jóvenes quizás (si no lo había ya antes) cierto orgullo por demostrar en dónde hay más gente que bebe o algo así creo yo. Y ante todo esto, ¿el gobierno qué hace?
Es bueno pasarlo bien, es más, es necesario. Pero sin perder nunca de vista que en todo momento debemos estar gobernados por la inteligencia, y no por el apetito. No podemos olvidar que no todo lo que contraría es malo. Muchas veces debemos hacer que la razón y la voluntad pongan en su sitio a lo que simplemente nos apetece.
Me gustaría hacer una pequeña comparación entre estas dos fotografías:


La verdad es que son dos formas de ver el botellón,la primera muestra la cara amarga de este fenómeno mientras que en la segunda vemos su cara más racional.Esperemos que pese a todo prevalezca la segunda imagen frente a la primera. Divertirse de manera civilizada sí, ¿por qué no?, lo malo es cuando se deja basura, se hace ruido, se destrozan bienes públicos...eso NO. No podemos defender aquel botellón dónde los jóvenes dejan toda la basura tirada impidiendo al resto de la sociedad disfrutar de esos lugares como lo han hecho ellos mismos.Cada uno es libre de hacer lo que quiera, beber o no beber, pero eso sí, sin molestar ni hacer daño a los demás.
Esta madrugada tendrá lugar la entrada del horario de verano.
A las 2:00 pasarán a ser las 3:00 y de este modo se retrasan tanto el alba como el crepúsculo.La hora perdida no se recupera hasta el otoño. Este cambio que se produce en casi todos los países de la Unión Europea tiene el propósito de ahorrar energía luminosa aprovechando una hora más de luz solar.Pero ¿merece realmente la pena esta práctica por un pequeño ahorro energético? Hay quien opina que no ya que considera que sólo ayuda a perjudicarnos. Es cierto que con el cambio de hora gastaremos menos electricidad y calefacción, pero también hay que tener en cuenta los trastornos que esto ocasiona.Por ello ¿no sería mejor que cambiasen media hora y la dejasen así para siempre? El ahorro vendría siendo el mismo y así evitaríamos montones de problemas.El insomnio es una de las consecuencias más frecuentes entre los españoles de los cambios horarios.Aunque los expertos afirman que es algo temporal cambia nuestra rutina y durante unos días nos hace estar como atontados, hasta que de nuevo nos acostumbramos al nuevo horario.
El botellón ya es un fenómeno social que se ha desplazado por toda España. El macrobotellón celebrado en Sevilla el pasado mes de febrero tras los exámenes universitarios ha generado una especie de revuelo entre los jóvenes de todo el país que pretenden superar las 5000 personas congregadas en la ciudad andaluza. Para ello se transmiten avisos masivos por medio de internet o de telefonía móvil. Madrid, Albacete o Santiago fueron algunas de las ciudades que acogieron los últimos macrobotellones, en Ourense la cita será el próximo sábado 18 de marzo. ¿Es esta la Sociedad de la Información que queremos en España? Claro que no. Internet tiene que servir para algo más que para convocar macrobotellones. Pero el caso es un ejemplo claro del potencial de comunicación que ofrece la red del que muchas empresas podrían tomar nota para aprender como llegar a millones de personas a un coste mínimo.
Según el diario QUÉ! los “botelloneros” son jóvenes entre 16 y 24 años, buenos estudiantes, que tienen buena relación con sus padres y pertenecen a varias clases sociales. Estos jóvenes protestan por la precariedad de las copas en los locales nocturnos, pero van más allá de beber más barato y es frecuente que estas reuniones terminen con gran basura acumulada, hedor...e incluso numerosos actos vandálicos se producen cuando los jóvenes sobrepasan cierto límite de alcoholemia.
¿Sería necesario que se habilitaran espacios públicos para hacer botellones? ¿Es esto lo que demandan los jóvenes?, el debate está abierto sobre este tema.
En mi opinión el Estado debería poner medidas a esta revolución sin precedentes y resolver cuanto antes esta creciente situación de desenfreno.