Un sentimiento

Apareces después de las rupturas y en algunos paquetes de tabaco. En la jubilación y en las tardes sin fútbol de domingo. Estás en todas partes y ausente a un tiempo, llenando todo espacio con tu nada. Celosa de la compañía del hombre, acechas y esperas el mínimo descuido para arrebatar aquello que reduce tu leve pero molesta presencia a dulces cenizas insonoras. Definitivamente estás en todas partes.
Si bajo al mercado -sin que nadie me haya dicho “hasta luego” al atravesar la puerta resignada- me sigues obstinada y pulcra. Acaricias mi espalda con tu dedos que parecen carámbanos y recorres mi nuca a trompicones, produciéndome un escalofrío que me recuerda que estás ahí, imperturbable, atenta, terca. Si miro a mí alrededor puedo observarte en tu forma más plena: multitud ajena que camina sin tocarse jamás.
Al regresar a casa, con la noche vigilante sobre mi espalda, creces todavía más. Te vuelves inmensa como el silencio. Y la ausencia de todo aquello que más amo extiende más firme tus brazos en torno a mí. Ni las lámparas pueden disuadir tu oscuridad. Seguirás aquí conmigo, fiel; siempre conmigo hasta que un golpe de voz apague, por unos instantes, eso sí, la mortecina luz de tu mirada.


Susansa dijo
Ola ourensana:
Encantoume a forma de expresar o sentimento. O de escribir daseche ben, non hai dúbida.
Sen embargo quedeime un pouco intrigada. O sentimento que describes é a soidade ou algo semellante??? Espero que si xq senon significaría que nn entendin nada do que lin.
Un saudiño tb ourensano.
20 Marzo 2006 | 06:43 PM